Claves del Jueves
La atención de los mercados estará en el índice de Precios de Gasto de Consumo Personal (PCE) de EE.UU., el indicador de inflación favorito de la Reserva Federal (Fed), que será decisivo para las expectativas sobre el rumbo de la tasa de interés.
El consenso del mercado estima los siguientes crecimientos para agosto:
- PCE General, un aumento de 2.7% anual y 0.3% mensual.
- PCE subyacente (el foco de la Fed) se proyecta un crecimiento de 2.9% anual y 0.2% mensual.
México publicará la balanza comercial de agosto. Los futuros anticipan una apertura mixta en Wall Street, a la espera de los datos de la inflación PCE. El sector farmacéutico podría resentir el impacto tras el arancel anunciado por Trump a los medicamentos de marca o patentados.
Catalizadores
Los principales índices de Wall Street acumulan tres jornadas consecutivas a la baja, reflejo de la desconfianza sobre la rapidez con que la Fed podría recortar las tasas de interés.
Según el CME FedWatch, la probabilidad de baja en octubre pasó de 91.9% a 87.7% y para diciembre cayó de 82.1% a 61.9%.
Este jueves, los tres principales índices perdieron en promedio 0.46%, acercándose a niveles de soporte técnico, marcado por sus respectivos promedios móviles de un mes. El Dow Jones cerró en 45,947 (soporte en 45,763), el S&P 500 cerró en 6,605 (soporte en 6,545) y el Nasdaq cerró en 22,385 (soporte en 22,000).
En renta fija, los rendimientos del Treasury a 2 años subieron 3.2 pb y los de 10 años 2.7 pb, mientras que el dólar índice (DXY) se apreció 0.68%.
En México, el S&P/BMV IPC apenas subió 0.06% al cerrar en 61,945.04, apoyado por la baja de 25 puntos base en la tasa de interés de Banxico, aunque sus indicadores técnicos ya están presentando señales de agotamiento. El tipo de cambio cerró en $18.51 con pérdida de 0.89%, aunque alcanzó máximos de $18.57 en el día, debilitado por la apreciación del dólar, quedando la resistencia en la media móvil de un mes en 18.53.
Perspectivas
Una lectura en línea con las cifras proyectadas reforzaría el escenario de un “aterrizaje suave” y mantendría vivas las esperanzas de recortes de tasas. Sin embargo, cualquier sorpresa al alza podría reavivar los temores de inflación y provocar fuerte volatilidad en los mercados financieros.

