Claves de la SEMANA 🔑
Este martes se publicará en EE.UU. información económica rezagada del sector laboral, correspondiente a octubre (la cual no se difundió durante el cierre del gobierno), así como los datos más recientes de noviembre. El jueves se conocerá la inflación de noviembre.
El Banco de México tendrá reunión de política monetaria el jueves, donde el consenso espera un recorte de 25 pb para ubicar la tasa en 7.0%. Asimismo, el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón celebrarán reuniones de política monetaria. En México, el jueves reportan las ventas minoristas de octubre y el viernes el gasto privado del 3T25.
Con escasa información económica este lunes, los futuros de Wall Street anticipan apertura positiva.
Catalizadores 🔥
Mientras que en México se celebró el viernes la Virgen de Guadalupe, los mercados en Wall Street cerraron con pérdidas promedio de 1.09%, presionados principalmente por el Nasdaq que retrocedió 1.69%. La incertidumbre en torno al sector tecnológico sigue pesando sobre los mercados, tanto por las altas valuaciones de las grandes emisoras como por la expectativa de un ciclo de recortes de tasas más limitado en 2026.
Los datos de inflación que se publicarán en EE.UU. este jueves anticipan que tanto la inflación general como la subyacente repunten de 3.0% en octubre a 3.2% en noviembre, lo que podría generar mayor incertidumbre en los mercados financieros. Aunque el consenso ya descuenta una lectura más alta, el mercado permanece especialmente sensible a cualquier señal que modifique el calendario y la profundidad de los recortes de la Fed en 2026.
En México el S&P/BMV IPC acumuló un avance de 2.1% en los cuatro días de operación de la semana pasada, alcanzando nuevos máximos históricos de 64,712 puntos el jueves, apoyado por la expectativa de una baja en la tasa de interés por parte de Banxico este jueves a 7.0%. A pesar del entorno de menores tasas, el tipo de cambio cerró el viernes en 18.04 pesos por dólar, su nivel más bajo desde julio de 2024.
Perspectivas 👀
Esperamos una semana marcada por mayor volatilidad, conforme los inversionistas ajusten posiciones ante datos laborales e inflacionarios clave en EE.UU., en un contexto donde la Fed se encuentra en una fase delicada de su ciclo monetario.

