La recta final de 2025 marca un punto de inflexión crucial en los mercados globales y locales, impulsado por una redefinición de expectativas tras un año volátil. El cambio más significativo es el giro en la política monetaria de los bancos centrales: la Reserva Federal (Fed) ha señalado un eventual inicio del ciclo de recortes, lo que brinda alivio a los bonos y permite la toma de riesgo selectivo. De manera paralela, Banxico ha acelerado el paso hacia tasas más bajas en coherencia con la desaceleración interna. Esta nueva hoja de ruta ha estabilizado al peso mexicano y ha reorientado la atención de los inversionistas hacia la disciplina financiera de cara al 2026.
El mercado ya está operando con la visión del próximo año, descontando una inflación más moderada y enfocándose en preguntas clave sobre la justificación de las valuaciones corporativas. En este contexto, diciembre no es un simple cierre, sino el preludio de un 2026 que podría recompensar la paciencia estratégica. La oportunidad se perfila en Bonos soberanos con tasas reales atractivas, FIBRAs recuperando brillo ante la expectativa de menores tasas, y emisoras mexicanas que, a pesar de la moderación en el consumo interno, muestran fundamentales sólidos.
Semanario
El Inversionista Mexicano
Destacamos
Alto Rendimiento Bursátil en 2025: El Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de México acumuló una ganancia de 28.44% al 1 de diciembre de 2025.
Monedas Refugio en Ascenso Acelerado: El oro y la plata demostraron ser coberturas efectivas contra la incertidumbre, con rendimientos anuales extraordinarios del 61.24% y 90.66%, respectivamente.
Peso Mexicano Apreciado: El tipo de cambio USD/MXN se fortaleció en el año con una caída de -12.39%, cerrando en 18.30 unidades.
Fuerte Entrada de Inversión Extranjera Directa (IED): México registró una IED acumulada de US$40,906 millones hasta septiembre, el nivel más alto documentado para dicho periodo.
Señales Alcistas en Índices Clave: El análisis técnico confirma que el IPC, el S&P 500 y el Nasdaq mantienen vigentes sus impulsos alcistas al operar por encima de sus respectivos promedios móviles de un mes.
Comunidad CK
Este semanario es una hoja de ruta para la gestión activa de tu portafolio. En la transición a 2026, la clave está en el balance y la disciplina.
El análisis técnico confirma el impulso alcista del IPC. Usa los niveles de soporte y resistencia que se mencionan para gestionar tu exposición al riesgo. No permitas que la emoción te guíe en las correcciones.
Con los bancos centrales ajustando tasas a la baja, revisa tu portafolio de renta fija. Hay Bonos soberanos con tasas reales muy atractivas. También es momento de mirar los FIBRAs, ya que un menor costo de financiamiento mejora su atractivo.
Finalmente, el mercado ya no tolera el “crecimiento a cualquier precio”. El foco para 2026 debe estar en empresas con márgenes sólidos y capacidad de ejecución. Utiliza los múltiplos de valuación (como el EV/EBITDA) para identificar valor real, no solo tendencias. La paciencia estratégica será recompensada.

