Claves del viernes
- Tras los máximos históricos alcanzados por los principales índices de Wall Street el jueves, se espera que este viernes inicien con una ligera toma de utilidades, lo mismo que en México.
- Hoy no hay información económica relevante en Estados Unidos ni en México.
Catalizadores La inflación general en EE.UU. (IPC) de agosto se ubicó ligeramente arriba de lo estimado y del mes previo, mientras que la subyacente estuvo en línea con las expectativas. Para los mercados, lo relevante fue que los datos no resultaron peores, lo que se interpretó como una señal de estabilidad en la tendencia subyacente.
El alza del IPC general a 2.9% anual ya estaba descontada, reforzando la expectativa de que la inflación permanecerá en un rango de crecimiento moderado y que la Reserva Federal podría encaminarse a un “aterrizaje suave”.
Los principales índices de Wall Street avanzaron en promedio 0.98%, liderados por el Dow Jones, que ganó 1.36%. Los bonos del Tesoro también tuvieron un comportamiento positivo: el rendimiento del plazo a 10 años bajó 2 pb a 4.01%, mientras que el de 2 años se mantuvo estable en 3.5%.
En cuanto a expectativas monetarias, los futuros del CME FedWatch aumentaron la probabilidad de un recorte de 25 pb este mes de 91.1% a 92.5%. Para octubre subió de 73.9% a 80.2%, y para diciembre se ajustó de 68.1% a 65.2%, con lo que anticipa que la tasa finalice el año en 3.75%.
Aunque el mercado celebró los datos de inflación, el optimismo podría ser excesivo: aún falta la definición de la Fed en su reunión del 17 de septiembre.
En México, el optimismo contagió al S&P/BMV IPC, que alcanzó un nuevo máximo histórico al cerrar en 61,553.6 (+1.76%), a pesar de que la producción industrial de julio mostró una caída de -1.2% mensual y -2.7% anual, por debajo de lo estimado.
El tipo de cambio se apreció a $18.48 (+0.58%), en línea con el dólar (DXY) que perdió 0.26%.
Perspectivas Aunque la reacción fue de celebración, conviene matizar: la inflación sigue sin ceder con la rapidez deseada y los mercados parecen haber descontado un escenario demasiado benigno. El optimismo se sostiene más en la expectativa de que la Fed confirmará recortes de tasas que en la solidez de los datos. La reunión del 17 de septiembre será clave para saber si Powell mantiene el tono de flexibilidad o, por el contrario, recuerda que la batalla contra la inflación aún no está completamente ganada.

