Optimismo por la baja en tasas

Claves de la SEMANA

  • México tendrá una semana con indicadores relevantes: el martes se publican el IGAE y las ventas minoristas de julio; el miércoles, la inflación de la 1ª quincena de septiembre; el jueves, la decisión de política monetaria de Banxico; y el viernes, la balanza comercial de agosto.
  • En EE.UU., los catalizadores serán los PMI preliminares de septiembre, la revisión del PIB del 2T25 y los índices de inflación PCE de agosto.

Catalizadores El viernes se celebró el “Quadruple witching” o “Día de Brujas”, con el vencimiento simultáneo de futuros y opciones, lo que elevó el volumen en Wall Street. Los índices cerraron con ganancias promedio del 0.53% y en nuevos máximos históricos, impulsados por la decisión de la Fed de bajar la tasa y dejar abierta la posibilidad de dos recortes más este año.

En México, la Bolsa tuvo fuerte volatilidad el viernes: se negociaron 1,100 millones de acciones de la muestra del IPC (muy por encima del promedio de 198.1 millones de los últimos tres meses). El IPC cerró en 61,200.3 puntos (con una caída del 0.20% en la jornada y una pérdida del 0.97% en la semana).

En lo técnico, la corrección del IPC se mantiene dentro de lo esperado tras las ganancias acumuladas en el año. El soporte clave está en 61,090 puntos y un nivel objetivo en el promedio móvil de un mes (59,900). Hacia adelante, la baja en tasas debería favorecer a las empresas con elevada carga financiera y dar soporte a la tendencia del mercado.

El tipo de cambio rebotó en la semana: pasó de mínimos de $18.20 a un máximo de $18.42, cerrando en $18.39, aunque con respecto al cierre de la semana anterior implicó una ganancia del 0.33%. La depreciación del peso estuvo ligada a la apreciación del 1.1% que tuvo el dólar (DXY) en los últimos tres días al cerrar en 97.64.

Perspectivas El mercado estará pendiente a la decisión de Banxico, y aunque el IPC podría seguir mostrando ajustes moderados, la expectativa de menores tasas sigue siendo un soporte a mediano plazo.

El rebote reciente del dólar podría continuar en el corto plazo, pero la tendencia estructural sigue siendo de relativa estabilidad.

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